
Queridos
vecinos:
Como sabéis,
durante 2006, celebramos el VIII Centenario de la Refundación
de Torrelodones. A lo largo de este año y apoyándonos
en documentación histórica, podremos acercarnos al pasado
y descubrir la historia de nuestro municipio, profundizando en nuestras
raíces.
El punto de partida
para la conmemoración de los ocho siglos de historia de la refundación
data de los albores del Siglo XIII (1206), momento en que se afinca
el primer asentamiento estable de familias cristianas en nuestro municipio,
como consecuencia del proceso de repoblación de un vasto territorio
promovido por el Rey Alfonso VII en el siglo XII y cuyo límite
sería la Sierra de Guadarrama.
Nos disponemos pues
a iniciar un viaje apasionante en la historia, que nos permitirá
ser conscientes de la génesis del Torrelodones actual.
Abordar el año
2006 como año del VIII Centenario nos proporcionará un
mejor conocimiento de nosotros mismos, porque, recuperar la tradición
supone, en definitiva, honrar la cultura y las costumbres que han de
seguir rigiendo el futuro de un pueblo.
Y nuestra historia
tiene un origen. El mejor testimonio que existe es nuestra torre, nuestro
símbolo inequívoco, declarada monumento histórico
artístico en 1983. La torre data del siglo X, es la más
antigua de las existentes en la Comunidad de Madrid y la única
en perfecto estado de conservación.
Ha sido testigo
del paso de los siglos y fue erigida como punto estratégico dentro
del sistema de atalayas dispuesto por Abderramán III para anunciar
a Madrid y al Califato el posible paso de tropas cristianas por el Balat
Humayd.
Hoy descubrimos,
gracias a las nuevas tesis y líneas de investigación que
han abierto los historiadores que están colaborando con el Ayuntamiento
de Torrelodones, que nuestra atalaya no era exclusivamente una torre
vigía, sino que, en torno a la misma, existió un asentamiento
militar no estable hasta la reconquista de Toledo por Alfonso VI en
1.085 y la posterior toma del Alcázar madrileño, hito
que supuso la liberación de la Sierra de Guadarrama y la caída
de la línea defensiva a la que pertenecía nuestra torre.
Comienza entonces
la puja entre madrileños y segovianos por repoblar la zona. Segovia
obtiene tres documentos del Rey Alfonso VIII en el año 1208 que
servirán a su pretensiones, pero Madrid no está dispuesta
a permitir que la Sierra de Guadarrama sea segoviana, adquiriendo, gracias
a Fernando III, en 1249, el derecho a usufructo compartido con Segovia
y la prohibición para ambos pueblos de repoblarla.
Los segovianos hacen
caso omiso a las recomendaciones reales, siendo el Rey Alfonso X quien
decidió, en 1275, declarar la comarca como territorio de realengo,
denominándose desde entonces Real de Manzanares.
Con Sancho IV, los
documentos oficiales ya se referían a nuestro municipio con su
nombre actual, la Torre de Lodones. Posteriormente, la Casa de Trastámara
cede el territorio a la Casa de los Mendoza, estirpe que regirá
el Real, a modo de feudalismo tardío, es decir, como un señorío
jurisdiccional, hasta 1833.
Hoy podemos dilucidar
la cuestión relativa a los primeros pobladores de Torrelodones.
¿Fueron segovianos o madrileños? Un documento del Concejo
de Madrid en 1312 resuelve nuestras dudas, pues del texto cabe inferir
que la repoblación del límite sur del Real de Manzanares
se había producido al menos cien años antes del alegato,
lo que fija a principios del siglo XIII la refundación de Torrelodones.
En cuanto a sus
pobladores y, a diferencia de otros municipios del Real de Manzanares,
parece que fueron madrileños, al igual que ocurriría en
Villanueva del Pardillo o Tres Cantos.
Pero hay otros hechos
relevantes en nuestro devenir histórico. Antes de realizarse
la división provincial, los reyes concedían privilegios
a determinadas poblaciones. Torrelodones se encontraba comprendido dentro
de las denominadas Cinco Leguas y había de tener garantizados
ciertos servicios y suministros para abastecer a la corte. Bien conocidas
son las estancias de Felipe II en nuestra Posada, donde hacía
parada y fonda con su corte, de camino a San Lorenzo de El Escorial.
Felipe III y su hermana Isabel Clara Eugenia durmieron en Torrelodones
cuando se dirigían a Madrid para ser proclamado Rey, como también
lo hicieran de forma habitual Felipe IV y Felipe V, cuyo reinado fue
el más largo de la Historia de España y quien nos concedió,
además, el privilegio de villazgo en 1728.
Qué decir
del intento del Rey Carlos III de hacer navegable el río Guadarrama
a través de un sistema de canales y esclusas hasta Sevilla desde
la presa de El Gasco, un ambicioso proyecto a cargo de los ingenieros
Lemaur. Con el Canal de Castilla se habría acometido una infraestructura
que habría paliado los problemas de agua que sufría Madrid,
sus plantaciones y riegos, produciendo una fuerza imprescindible para
el desarrollo industrial de rentabilidad incalculable. Su coste se cuantificó
en 20 millones de pesetas.
Por Torrelodones
pasaron también las tropas napoleónicas, donde se asentaron
temporalmente. El General Zaratiegui diseñó y dirigió
la Batalla de Las Rozas y la retirada hasta El Espinar desde el Torrelodones
de las Guerras Carlistas, donde se instaló con la intención
de atraer a las tropas isabelinas.
Posteriormente,
fue Espartero quien recaló en Torrelodones, emprendiendo con
su ejército la marcha, que no la persecución de Zaratiegui,
que se retiró con toda tranquilidad. Es decir, las máximas
figuras de ambos bandos en las Guerras Carlistas estuvieron en torrelodones,
que vuelve a ser escenario crucial de otra Guerra Civil cien años
después.
Sin estar en la
línea de fuego, Torrelodones durante la Guerra Civil del 36 es
morada de combatientes y sede del estado mayor del Ejército Republicano
en el Canto del Pico, desde el que se dirigió la Batalla de Brunete,
una de las más cruentas de nuestra historia, por divisarse perfectamente
desde nuestro palacete los términos municipales en los que se
desarrolló.
En los últimos
años, resurge Torrelodones como un municipio pujante, en pleno
desarrollo y expansión económica; con uno de los niveles
de renta per cápita más altos de España y, por
tanto, de Europa; con un índice de paro técnico y una
clara apuesta por el desarrollo sostenible y su patrimonio cultural
y medio ambiental.
El VIII Centenario
aproximará nuestro pasado a los torrelodonenses, de modo que
sigamos conformando un municipio con memoria histórica, que no
pierda su entidad para que, como vecinos alcancemos a vislumbrar que,
Torrelodones, como encrucijada de caminos, se ha ido configurando a
lo largo de los siglos como un pueblo ligado a la evolución,
la estabilidad y el progreso, caracterizado por el carácter afable
y hospitalario de sus gentes. La Historia de un pueblo la escriben sus
hombres y su desconocimiento implica que ese pueblo pierda su identidad.
Con el fin de celebrar
el VIII Centenario, se han programado una serie de actividades y eventos
que nos permitirán profundizar en la historia de nuestro municipio.
Poco se ha escrito sobre Torrelodones y su entorno, por lo que la tarea
de investigación se revela realmente interesante. Archivos históricos
y documentación esperan ser desvelados y estudiados.
Abordar este año
que comenzamos es en realidad un reto que afrontamos con satisfacción
contenida. El interés es mucho y la ilusión mayor, por
lo que os invitamos, queridos vecinos, a que descubráis nuestra
historia durante el año del VIII Centenario de la Refundación
de Torrelodones y a que participéis, nos hagáis llegar
vuestras propuestas, y disfrutéis con la programación
que girará en torno a los 8 siglos de Historia de Torrelodones.
Entre las iniciativas
más importantes, cabe destacar dos ciclos de conferencias (uno
promovido por el Ayuntamiento y otro por la Fundación de Estudios
Superiores de Torrelodones), a cargo de las figuras más representativas
y relevantes del panorama español en diversos campos; el ciclo
de Conciertos anual de la Camerata de Torrelodones (nuestra tan deseada
Orquesta de Cámara), dirigida por Pascual Osa; exposiciones de
los grandes pintores Rafael Botí y Villaseñor, artistas
plásticos que son nuestro orgullo por lo que representa su figura
y su obra para nuestro municipio, que tuvo el privilegio de contarles
entre sus vecinos; la III edición del Festival de Flamenco VIII
Centenario de Torrelodones; el estreno de nuestra bailaora internacional,
María Pagés; las visitas guiadas por el Real del Manzanares;
la Romería al Canto del Pico y las recreaciones históricas
en nuestra Torre, o de la Venta de Baños; el gran Mercadillo
Medieval o la Feria que organizaremos a través de la Asociación
de Municipios Europeos, que lidera Torrelodones; los certámenes
de poesía, fotografía y pintura, entre otras actividades
y propuestas lúdicas, educativas, juveniles, culturales o deportivas
que serán todo un éxito gracias a la colaboración
de grupos de teatro locales, asociaciones de amas de casa, empresarios,
parroquias, clubes deportivos y de Jubilados, Ateneo de Torrelodones
y tantos otros colectivos de nuestro municipio que aportarán
su saber hacer en esta tarea en la que nos corresponde a todos involucrarnos
para, desde el conocimiento de nuestro pasado, abordar el desarrollo
de Torrelodones con perspectiva de futuro.
Contamos con vosotros,
porque sois imprescindibles para que ésta y otras empresas lleguen
a buen término y porque sois el referente de la gestión
municipal.
Gracias, una vez
más, por vuestro apoyo y colaboración.
Carlos Galbeño
González
Alcalde