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Queridos visitantes, como ya os dijimos anteriormente, para el desarrollo de esta web, han intervenido muchas personas, algunas ya no están con nosotros, y entre ellas está D. José de Vicente Muñoz, que desarrolló la labor docente en Torrelodones desde 1.940.
D. José de Vicente Muñoz, HIJO ADOPTIVO DE TORRELODONES, destacó, entre otras muchas cosas, por su amor a Torrelodones, y fruto de ese amor fueron sus libros sobre Torrelodones ("Crónicas de Torrelodones y Comunidad de Madrid", "Escudo, Geografía e Historia de Torrelodones", ..., etc.), cuya documentación nos ha servido para conocer nuestro pueblo y cuya lectura os volvemos a recomendar.
Dado que la extensa obra de D. Vicente Muñoz ha sido, es y será una fuente de documentación amplísima de la historia de Torrelodones, nos hemos permitido, convencidos de su autorización, el transcribir fragmentos de sus obras para intentar explicar la historia de Torrelodones.
Por ello, queremos reiterar nuestra gratitud a D. Vicente, y sin más preámbulos pasamos a conocer un poco de nuestra historia.
DE LA PREHISTORIA A LA RECONQUISTA.
Sería una ilusión, por nuestra parte, saber desde que año concreto existe asentamiento humano en nuestro pueblo, pero prueba de que hay habitantes, desde no sabemos cuantos siglos, fueron las pinturas rupestres que aparecieron en "El Canto de la Cueva".
Permítenos nos saltemos todo este periodo que llega hasta la reconquista, pues por falta de documentación nos provocaría que entrásemos en suposiciones, y no queremos cometer ese atrevimiento; y que arranquemos nuestra historia en el periodo de "La Reconquista", periodo que va desde el año 711 d.c. en que D. Pelayo inicia la reconquista en Covadonga, hasta el año 1.492 d.c. con la toma de Granada por los Reyes Católicos.
Sobre el año 741 d.c. los beréberes que ocupan Galicia y León, se revolucionaron contra el emir y marcharon unos sobre Toledo y los otros sobre Córdoba; los árabes ante tales ataques pidieron ayuda a los sirios, infligiendo una derrota a los bereriscos, que tuvieron que emigrar hacia las regiones montañosas, tierras que les eran muy útiles para su forma de vida, que era el pastoreo, y por ello se establecieron en la sierra de Guadarrama y de la antigua abundante existencia de corralizas milenarias de nuestro termino municipal, así como los nombres "la Tejera", Vereda del Tejar, que indican la industria peculiar de ellos, y cerca de la actual ubicación de la "Fuente del Caño" se encontraron unas sepulturas árabes, labradas en roca viva y de forma de momia. Según un folleto existente en la Biblioteca Municipal de Madrid de D. Carlos Picabea, y la Fuente Vieja del camino del Molinillo, son motivos suficientes para creer que el primer núcleo estable de TORRELODONES fue el formado por los BERÉBERES, debieron estar hasta el reinado del Alfonso VII, ¿año 1.150?, en que fue ordenada la expulsión de los musulmanes de las comarcas recuperadas en esta reconquista y, por tanto, de NUESTRO PUEBLO.
LOS CRISTIANOS SE APROXIMAN Y CONQUISTAN TORRELODONES, MADRID, TOLEDO...
Es sobre mediados del siglo IX cuando, viendo los moros, debido a la aproximación de los cristianos, la necesidad de fortificar las ciudades-guarnición de Madrid y Talamanca y seguramente entonces establecieron una serie o cadena de comunicaciones a través de las torres-vigía por todos los montes del Guadarrama desde los que se divisan las amplias llanuras de Castilla la Nueva. Es casi seguro que nuestra TORRE, enclavada en ese promontorio pétreo y circundada por un arroyo, que hoy se llama de la Torre, y terrenos silicios que en aquella época estarían cubiertos de bosques de álamos, olmos y almeces o LODONES se construyó en esta época y fueron los beréberes los encargados de su servicio y vigilancia.
Sobre el año 932, el Rey de León, Ramiro II, con un ejercito preparado, llegó hasta Madrid. Lo normal en La Reconquista, es que pasasen por el puerto del Pico, para atacar Talavera, y los puertos del Alto del León o el de Fuenfría para atacar Madrid, y que nuestro pueblo tomase parte activa de estas luchas de moros y cristianos.
Comentemos que los pueblos de Castilla, tuvieron siempre tendencia a emanciparse de los reinos de León y Asturias, hecho que indudablemente provocó que el periodo de La Reconquista durase VII siglos.
La reconquista de TORRELODONES se hizo entre los años 1.081 y 1.085; pudo ocurrir también que si una columna fue por el puerto de la Fuentefría siguiendo la vía romana de iba por Manzanares a Titulcia; si otra fue por Somosierra, Hita, Guadalajara y Alcalá, y si una tercera va por Cebreros y Maqueda a Toledo, quedase una bolsa sin ocupar y en ella estaría TORRELODONES.
Ya en poder de Alfonso VI, Toledo, envió el rey tropas para que eliminasen, si quedaba algún foco y así en breve quedaron sujetas a la corona de Castilla gran número de ciudades y villas.
Tras la conquista de Toledo, quedaron bien controlados los pasos del Sistema Central y aseguraba una paz relativa, siendo este momento en el que se pensó en repoblar y poner en activo las amplias zonas reconquistadas.
Sobre el año 1.122 empieza el pleito entre madrileños y segovianos referente a quién debe poblar los alfoces del sur de la sierra de Guadarrama, largo pleito que había de durar hasta mediados del siglo XV.
El problema de repoblar la zona sur del Guadarrama, que había pertenecido al reino de Toledo fue muy distinto de la zona norte, pues en esta parte existía una población musulmana muy numerosa, había judíos y mozárabes que durante el dominio musulmán habían sido muy respetados; por otra parte, no eran muchos los cristianos para repoblar y Alfonso VI mantuvo la población anterior; es su nieto, Alfonso VII, el que expulsa a los musulmanes de aquí, y por ello dijimos anteriormente que los beréberes estuvieron en TORRELODONES hasta el año 1.150, aproximadamente.
Alfonso VI se vio forzado a repartir entre tan heterogénea población los alfoces de la zona del Tajo: Madrid, Guadalajara, ..., a cuyos concejos dota de grandes privilegios, y de ahí vino el choque, por una parte, los segovianos alegan que nuestra zona fue rescatada por ellos a los moros, y, por otra, los madrileños, en cuyo extenso alfoz estábamos incluidos nosotros, estaban dispuestos a defender sus privilegios anteriores.
Un Alfoz era una gran extensión de terrero en que estaban incluidos varios pueblos y aldeas; el alfoz solía dividirse en seis partes o sexmos y cada sexmo se dividía en veinte partes que cada una se entregaba a un colono que ya podía dejar a sus herederos.
Durante muchos reinados y años existió este pleito entre segovianos y madrileños. Los cronistas e historiadores no logran ponerse de acuerdo sobre los derechos que asistían unos y a otros. Y ante la imposibilidad de dar la razón a uno de los dos litigantes, el Profesor D. José de Vicente Muñoz, optó por dar una relación con los 25 apellidos más antiguos que encontró en el Archivo Municipal de Torrelodones, para que cada cual sacase su opiniónBravo.- Castellano. Muy extendido por toda la Península.
Calvo.- Castellano. Descendiente de Laín Calvo, Conde de Castilla.
Carrasco.- Oriundo de las montañas de Burgos.
Escolano.- Aragonés de las montañas de Jaca. Ramas suyas pasaron a Castilla.
Fernández.- Apellido patronímico, derivado del nombre de Fernán o Fernando. Procedes sus muchas ramas de Asturias, Castilla, Rioja y Vizcaya. Un predecesor fue Fernán González.
Frutos.- Gallego. Extendido por toda la Península.
Gil.- Apellido patronímico cuyos primeros solares proceden de las montañas santanderinas.
González.- Patronímico derivado del nombre propio de Gonzalo, sus primitivos solares radicaron en las montañas de León y Asturias.
Hernando.- Nombre propio muy uilizado como apellido y de él se deriva el patronímico Hernández, los hay en Galicia, León y Castilla.
Lázaro.- Nombre propio muy utilizado como apellido.
López.- Apellido patronímico derivado del nombre propio de Lope. Su solar más antiguo es el de Galicia.
Martín.- Oriundo de Francia y muy extendido en toda la Península.
Mingo.- Nombre propio, utilizado como apellido, del que se deriva Mínguez.
Montero.- Castellano. Muy extendido por toda la Península.
Muñoz.- Descendiente, según algunos tratadistas, del cónsul romano Lucio Mirio; según otros, de la casa Real de Escocia, y hay quien dice que descienden del Conde Muñón Rodríguez, que vivió por el año 750.
Oñoro.- Gallego, una rama posó a Castilla.
Prados.- Gallego, descendiente de un infante de León, que tuvo una aventurilla en un prado y, como consecuencia, un hijo.
Pérez.- Patronímico derivado de Pero o Pedro. Está extendido por muchas regiones.
Rubio.- Castellano de Laredo (Santander).
Sánchez.- Patronímico derivado de Sancho.
Santoja o Santoyo.- Castellano de Aguilar de Campoó (Palencia)
Sanz.- Aragonés, de Jaca, muy extendido por toda la Península.
Tomás.- Aragonés, una rama pasó a Murcia.
Urosa.- Castellano. De las montañas de Santander, valle de Toranzo (Potes).
Velasco.- Castellano, de las montañas de Santander, una rama pasó a León.
Durante esta época no tenemos mucha información de Torrelodones, no habría más de 20 vecinos y subsistían pobremente con la agricultura y la caza, por lo citamos cronológicamente los hechos más significativos de algunos de los reinados que tuvieron lugar en nuestra geografía. Torrelodones era parte del Real de Manzanares, por lo que cuando hagamos referencia al Real nos referimos también a Torrelodones, que era parte integrante de él.
Durante la minoría de edad del Rey Alfonso XI, habían desaparecido las discordias entre Madrid y Segovia; pero surgieron disputas de poder entre la realeza.Cumplida la mayoría de edad, se le declaró vasallo D. Alfonso de la Cerda, recibiendo a cambio ciertas villas y lugares, entre los cuales estaba el Real de Manzanares.
A D. Alfonso de la Cerda le sucedió su hijo Juan, el cual se lo cedió a Dª Leonor de Guzmán, amante de Alfonso XI, (que posteriormente sería muerta por orden de Dª María, esposa de Alfonso XI a la muerte de este).
En 1.346 el Rey ordenó que se mojonase los términos entre Madrid y el Real de Manzanares.
Llega a rey Pedro I, que en 1.351 desposeyó de todos sus bienes (entre los que estamos nosotros) a Dª Leonor de Guzmán, dando el Real de Manzanares a su primo D. Fernando, infante de Aragón, volviendo nuevamente a los 4 años el Real a la corona.
Posteriormente, en el reinado de Juan I, en 1.379 el Rey hace merced a su mayordomo mayor D. Pedro González de Mendoza, como premio por haberle salvado la vida en la batalla de Aljubarrota, del Real de Manzanares,donándoselo en documento con fecha 14 de Octubre de 1.383.
Durante el reinado de Enrique III, firma un privilegio, con fecha 20 de Abril de 1.391, concediendo a favor de D. Diego Hurtado de Mendoza la merced que habían hecho a su padre, dándole la totalidad del Real de Manzanares. El 28 de Enero de 1.404 D. Diego Hurtado de Mendoza hace "propietario y señor de todas las villas y casas fuertes a D. Iñigo López de Mendoza.
El 8 de Agosto de 1.445, bajo el reinado de Juan II, se instituye el Condado del Real de Manzanares y el Marquesado de las Asturias de Santillana.
Llegamos al reinado de Enrique IV, caracterizado por las luchas entre la nobleza y el Rey. El 8 de Mayo de 1.455 D. Iñigo otorga testamento dejando el Real a su primogénito, D. Diego Hurtado de Mendoza, que llevó el título de Primer Duque del Infantado.
Entramos en el reinado de los Reyes Católicos, y en 1.476 D. Diego Hurtado de Mendoza al frente de su gente de Guadalajara y de Hita marchó a sitiar el Alzácar de Madrid, y para vengarse de este hecho el Marqués de Villena con sus tropas, vinieron a hacer correrías por las tierras de El Real de Manzanares y aunque fueron rechazados por Mendoza, nuestro pueblo vio alterado su territorio.
Entre los años 1.517 y 1.531, reinando Carlos I, nuestro señorío era del tercer duque del infantado, el apodado "Gran Duque", heredándolo en 1.531 D. Iñigo López de Mendoza. En la guerra de las Comunidades, el tercer duque, Conde de Saldaña, apoyó al Emperador, mientras que el cuarto duque se entendía con los insurrectos.
En esta época nuestro señorío era de los más ricos e influyentes, auque los "vasallos" de Torrelodones fueran de los más pobres.
En el año 1.530 Torrelodones tenía 25 vecinos, que se mantenían pobremente con la agricultura, la caza y las posadas, pero que a partir de ahí y sobre todo con la construcción del monasterio de El Escorial se inicia una mayor importancia.
Entre los años 1.556 y 1.566 el Real de Manzanares y, por tanto, Torrelodones, estuvo bajo el mando del cuarto duque del Infantado, D. Iñígo López de Mendoza, y hasta 1.598 (muerte de Felipe II) bajo el mando de su hijo D. Iñigo López de Mendoza.
Desde la época de Felipe II, que tomó aposento en uno de los mesones de nuestro pueblo, Torrelodones se convirtió en un paso y parada usual de la Corte (Torrelodones estaba a una distancia de 5 leguas, distancia que normalmente se recorría en una jornada), que permanecía anualmente en el Monasterio desde Mayo hasta mediados de Noviembre.
Durante varios siglos, Torrelodones sólo tuvo una calle que se llamaba y se llama calle Real. Era una calle larga y ancha, que tenía situados a sus dos lados los famosos mesones.
Dado los viajes que efectuaba Felipe II de Madrid al Escorial, y los de vuelta, el Rey mandó a su arquitecto Juan de Herrera, la mejora del camino de Valladolid. Se proyectaron e hicieron dos puentes, el primero sobre el río Manzanares, y el segundo sobre el río Guadarrama (año 1.580) en el termino municipal de Galapagar, muy cerca del puente romano, y por el que hasta hace pocos años transitaba la carretera de Torrelodones a Galapagar.
Uno de los mesones, anteriormente citados, era el de D. Francisco de Baños. En él se aposentaba Felipe II y su séquito, en sus viajes hacia el Escorial. Existen numerosas cédulas firmadas en Torrelodones, lo que nos indica que el Rey Felipe II despachaba asuntos pendientes en nuestra localidad.
Pese a la diligencia y cuidado que ponía D. Francisco de Baños al atender sus ilustres huéspedes, Felipe II encontraba la posada muy incomoda, y sin categoría suficiente para alojar a la Corte. Ante lo cual, Felipe II mandó construir unos aposentos dignos de la Corte a D. Juan de Herrera, en torno al año 1.590, en los terreros de D. Francisco de Baños, sin recibir contraprestación económica alguna. Posteriormente y como muestra de gratitud se firman dos cédulas, la primera el 14 de Enero de 1.592 con las condiciones que a de cumplir D. Francisco de Baños al hacerse cargo de la donación del aposento de Torrelodones; y la segunda el 15 de Enero de 1.592, mediante la cual se hacía merced del aposento Real de Torrelodones a D. Francisco de Baños, como dijimos anteriormente, como muestra de gratitud.
Los aposentos estaban en lo que hoy es el número 6 de la calle Real y las cocheras en el número 8. Por otro lado, os recordamos que la "Fuente del Caño" fue construida en esta época.
Durante este periodo reinan en España los últimos Austrias, a saber: Felipe III (1.598-1.621), Felipe IV (a 1665) y Carlos II (a 1.700). Esta época estuvo caracterizada por el declive y ruina del Imperio, que con tanto esfuerzo habían levantado los Reyes Católicos, Carlos I y Felipe II.
El 15 de Enero de 1.601 pasan y pernoctan en nuestro pueblo la "Corte de Felipe III", en el traslado de la Corte de Madrid a Valladolid (cinco años después la Corte volvería a Madrid).
Entre 1.598 y 1.700 nuestros señores del Real de Manzanares fueron: el quinto Duque del Infantado, D. Iñigo López de Mendoza, que tuvo 12 hijos pero solo llegaron a edad adulta cuatro mujeres; siendo la sexta Duquesa del Infantado Dª Ana Hurtado de Mendoza Enríquez, entre 1.601 y 1.633. Dª Ana se casó dos veces, y la primera debió ser muy sonada pues hizo regalos a diversos lugares, como por ejemplo 500 pares de perdices, entre ellos a Torrelodones. ¿Sería que no había perdices en Torrelodones? o ¿es que estaba dudosa nuestra jurisdicción por el privilegio de las CINCO LEGUAS? En el año 1.623 Dª Ana visitó Torrelodones, en un viaje que hizo viniendo desde Manzanares por Colmenar Viejo.
Nuestro séptimo Duque del Infantado fue D. Rodrigo Díaz de Vivar Mendoza, no confundir con D. Rodrigo Díaz de Vivar "El Cid", y murió en 1.657 sin sucesión. Pasaron todos sus estados a D. Rodrigo de Silva y Mendoza, octavo Duque del Infantado.
Sobre 1.630 Torrelodones ya tenía inquietudes independistas, quiso quedarse libre y exento de la Jurisdicción de los Alcaldes de Casa y Corte, como queda probado en el Archivo Histórico Nacional de Osuna - Legajo 1695(2) donde se encuentra un despacho, del 1.629,a petición de la Duquesa del Infantado para que se averigüe si el lugar de Torrelodones está dentro de la jurisdicción de Madrid para eximirlo de su jurisdicción; y en el privilegio de estar Torrelodones eximio de la jurisdicción de las cinco leguas, del 1.630 (Sec. Consejos - Alcaldes de Casa y Corte - folio 116. Archivo Histórico Nacional).
LOS BORBONES EN EL SIGLO XVIII.Tras la muerte de Carlos II tiene lugar la guerra de Sucesión entre los Austrias y los Borbones, quedando como Rey Felipe V (primer rey Borbón). Con ellos llega de "despotismo ilustrado", "todo para el pueblo, pero sin el pueblo".
Por vicisitudes de la guerra, en el año 1.710, sale Felipe V con la Corte a Valladolid, seguido por unos 30.000 madrileños, pasando por Torrelodones.
En el reinado de su hijo Fernando VI, se abrió la magnífica comunicación entre las dos Castillas por el Alto del León. A Fernando VI le sucede su hermano Carlos III, en 1.759, reinando hasta 1.788, conocido con el sobrenombre de "mejor alcalde de Madrid".
A Carlos III le sucede su hijo Carlos IV, que reina hasta 1.808. Durante su reinado tuvo lugar el motín de Aranjuez contra Godoy. Nuestro Duque del Infantado tomó parte muy activa en la organización de este mitin, pues era enemigo de Godoy.
A los largo del siglo VIII se hicieron y mejoraron varias infraestructuras entre ellas se aumentaron los canales para la navegación y el riego; y fruto de ello es la presa, que está en ruinas y sin acabar, existente en nuestro pueblo, que pretendía unir el Manzanares con Guadarrama.
Nuestro pueblo, en esta época, tenía dos barrios, el de ARRIBA y el de ABAJO, y una sola calle: la calle REAL, cerca de 40 vecinos, que ya sabían defender sus derechos, según se desprende del documento (Archivo Histórico Naciones - Concejos - Leg. 11.555 - nº 973) de fecha 2 de Mayo de 1.746, por el el Cura, el mayordomo de Fábrica de su Iglesia y los vecinos de Torrelodones se obligan a no pedir más de 2.160 reales a su Majestad, por daños causados por la caza.
Recordemos que durante el siglo XIX existió una inestabilidad total: dos reyes extranjeros, tres reyes nacionales (Fernando VII, Isabel II y Alfonso XII), dos minorías con sus respectivas regencias, una república, dos guerras civiles, tres constituciones y una lucha constante entre absolutistas y liberales.
Durante la guerra de la Independencia, nuestro Duque del Infantado estuvo muy patriótico, aunque poco acertado. En nuestro pueblo, su situación le obligó a ser el paso de grandes ejércitos y NUESTRA TORRE volvió a desempeñar su papel de TORRE-VIGIA.
Cuando sucedió la capitulación de Madrid; y el día de Nochebuena de 1.808, con 9 grados bajo cero, Napoleón sale de Madrid, y pasa por Torrelodones con 60.000 hombres.
En 1.812, como consecuencia de la Constitución, se introducen una serie de modificaciones en el sistema de propiedad y explotación de la tierra, que junto con la desamortización de los bienes del clero, provocó cambios "revolucionarios" en Torrelodones; entre otras cosas, fueron suprimidos los Señoríos, quedando nuestro pueblo libre del Infantado en el año 1844. Sin embargo, el privilegio de VILLAZGO se nos concedió el año 1.728, es decir, unos cuantos años antes de desligarnos del Infantado.
El 2 de Enero de 1.850, en la Sala Capitular, el presidente, los concejales y unos vecinos proceden al nombramiento de oficios menores que son: alguacil y alcalde, conductor de correspondencia pública, apreciadores de daños, bulero, guardia de campo y alguacil menor, ¿sería este nuestro primer pleno municipal?
En 1.856 hay en Torrelodones 43 vecinos, 273 almas y un párroco encargado de Galapagar, de los cuales solamente tienen derecho a voto 30 electores que residen en la calle Real, única de la localidad.
El apeadero de ferrocarril se inaugura en 1.864.
Destronada Isabel II y votada la Constitución de 1.869, Torrelodones nombra su Junta Revolucionaria, acordando la abolición de la contribución de consumos y pidiendo autorización para disponer de las "inscripciones intransferibles que corresponden a esta Villa por sus bienes de propios vendidos", para utilizar dichos fondos en el levantamiento de los edificios de la Casa Consistorial y Escuela, recomposición de la Fuente Pública, arreglo de caminos y pago de los empleados, que llevaban 4 meses sin cobrar.
En 1.872, había 4 forasteros, aumentando en gran número en solo dos años. Es de suponer que desde la supresión de los Señoríos y de las propiedades Comunales y Municipales, al subastarse las propiedades aparecieran nuevos propietarios en Peñascales, El Peñalar, Cantos Negros, La Berzosilla, Prado Grande, El Enebrillo, Las Marías, El Gasco, Parranas, El Tomillar, Canto del Pico, etc..... Por esto, y contando ya con el apeadero de ferrocarril desde hacía 10 años, la evolución de Torrelodones estaba muy próxima.
En 1.876 llega a Rey Alfonso XIII.
En el año 1.884, el propietario y terrateniente, D. Antonio Briones, vecino de Madrid, propietario, entre otras fincas de "Coto de Prado Grande" (parte de esta finca pertenecía al termino municipal de Galapagar) comunica que ha construido varias casas con sus correspondientes números, y que ha designado ciertas parcelas a cada una.
A pesar de la situación económica tan desastrosa, Torrelodones seguía manteniendo sus virtudes: la alegría y la bondad. Entre las primeras, se celebraban los carnavales y el entierro de la sardina, la fiesta de la Asunción y San Roque, las fiestas caseras de la matanza; importante fue la celebración que tuvo lugar entre el 21 y 24 de Octubre de 1.880 con motivo del nacimiento de S.A.R. la Infanta heredera. Entre las obras caritativas están: 50 pesetas para militares mutilados durante la guerra civil, 13'46 pesetas repartidas entre los pobres de la localidad o la suscripción para las víctimas de los terremotos de Málaga y Granada.
En estos años la corporación estaba formada por el Alcalde y concejales en las comisiones (Hacienda, Sanidad y Enseñanza), había dos representantes de cada categoría en la Junta de Asociados, que eran elegidos por los vecinos en una reunión.
En el año 1.890, cuando se retira el gran torero Salvador Sánchez "Frascuelo", se hace una casa en Torrelodones, muy próxima a la Estación y a la de su gran amigo D. Manuel Pardo. La Infanta Isabel mandaba detener el tres en esta Estación para saludar a Frascuelo.
Tres años después, en 1.893, aparece D. Manuel Pardo, solicitando desviar las callejas, actual Carretera de Galapagar, y que entonces no era más que separaciones de fincas, para que pasando por su finca, denominada LA COLONIA, junto a la vaquería, fuera directamente al muelle de la Estación, cediéndole como compensación lo que hoy es la calle Jesusa Lara. Se construye su casa en lo que hoy es "Villa Julita".
Se le deniega la solicitud alegándole que lo prohibe la Ley y por partir de este camino, un poco más arriba, junto al prado de las Ancidias, una cañada al sitio donde tiene la vaquería, la cual tiene una servidumbre para el Gasco hasta llegar al río Guadarrama para abrevadero del ganado. El Sr. Pardo vende parte del monte a unos amigos, que son los señores de Vergara, y así, dentro de nuestra pobreza, aparece un rayo de esperanza que nos iba a traer un porvenir mejor, porque nos a a nacer un hijo bueno, fuerte y rico.
Como a hemos dicho. D. Antonio Briones, en 1.884, ya había construido varias casas, que formaban un conjunto; y en donde vivian, entre otras personas, la Sra. viuda de D. Antonio Muñoz Manzaneque, o el Sr. Barreno.
Esta zona cambia el nombre primitivo por el de "Colonia agrícola la Victoria", corrientemente llamada "La Colonia", la parte de la finca comprada por los Sres. Vergara se divide en dos zonas que se llamaron y se llaman: Colonia del Rosario y Colonia de Vergara.
En la primera zona comprada por los Sres. Vergara, se hace una planificación para dotarle de: 24 chalets, Casa-Cuartel, Telégrafos, Farmacia, Teatro, Iglesia (la del Rosario, hoy San Ignacio de Loyola). Al mismo tiempo se iban haciendo casas de recreo: Ruano, Lamarca, Costa, García Leaniz, el abuelo de Jano Vázquez, Antonio Martín, Pedro Martín, Muñoz Díaz, Blein, Alfonso González, Yagüe, Valenti, Gómez Peña, Oñoro, Corrales, Molina, Capelo, Urosa, Jourdain, Lázaro, Velasco, Massiel, Lacalle ...
En el 1.902 se implanta una multa de 1 peseta para el propietario que dejase sueltos a sus cochinos durante el día, por la calle. Los cerdos de Madrid, si tenían este privilegio.
El 4 de Noviembre de 1.904, debido al gran crecimiento que había experimentado La Colonia, que hasta la fecha no tenía calles nominadas no pagaba impuestos, se le declara grupo de población, igualándose los impuestos y gravámenes entre El Pueblo y La Colonia.
El 6 de Agosto de 1.910 se acuerda: "que el Barrio de la Estación se denominará Entidad Barrio de la Estación de Ferrocarril y que las calles que hay allí se llamarán: Paseo del Herrador, Carretera de Torrelodones, Barrio de la Alegría, Enebrillo, Palco de la Fuente, Carretera de Galapagar, calle del Abellano, calle de Torrelodones a Galapagar, y teniendo en cuenta que D. Manuel Pardo Regidor y D. Salvador Sánchez "Frascuelo" fueron los primeros iniciados y fundadores de dicho Barrio, que en la actualidad constituye una colonia veraniego, el primero, por ser propietario de los terrenos que hoy forman dicha Colonia y el último por ser el primero que edificó en ella, se da el primer nombre personal a la calle que aún lleva su nombre, y el del segundo a una plaza que también se conserva".
También en 1.910 se funda la asociación de vecinos de La Colonia "Victoria".
En el año 1.912 se celebran por primera vez las fiestas en honor a Nuestra Señora del Carmen.
En 1.914 se procede al deslinde los términos entre Galapagar y Torrelodones, desde la casa del Disco hasta pasado Prado Grande.
D. Manuel García Prieto, marqués de Alhucemas, Jefe del Gobierno y dueño del monte "Panarras" solicita segregar la parte de la finca que está en el término de Las Rozas para agregarla a Torrelodones, por estar la mayor extensión de la finca en este término y, según la Ley, cuando lo desean la mayoría de los vecinos de la porción que haya de segregarse y aquí sólo es él. Queda como límite entre ambos pueblos el Cordel del Canal de Guadarrama. Se informa favorablemente. Esta preciosa finca abarca la parte más avanzada de la sierra, siendo excepcional la panorámica que desde ella se divisa. En el chalet se celebraron Consejos de Ministros, tertulias políticas y se resolvieron muchas crisis.
Otra persona importante en el desarrollo de La Colonia fue D. Luis de Ramón y Gamboa, que fundó el Barrio Vasco.
En el año 1.920 había ya 217 edificios, 625 habitantes y el presupuesto municipal era de 17.774 pesetas, y se inician en Torrelodones tres obras de extraordinaria importancia: Los Peñascales, El Tomillar y El Canto del Pico con Peña Bermeja.
Entre 1.923 y 1.930 tiene lugar l dictadura de Primo de Rivera. Durante ella, se nombra el Ayuntamiento a dedo, se ordena el cierre de bares y salón e baile a las 12 horas y se brinda la puerta del calabozo.
En Enero de 1.925, el Ayuntamiento se honra nombrando a SS.MM, los Reyes de España, D. Alfonso y Dª Victoria Eugenia, alcalde y alcaldesa honorarios de los pueblos de la provincia; acordando ir el día 23 o cuando sea a llevarles los nombramientos y el álbum, acudir el Ayuntamiento en pleno y el auxiliar D. Ángel Alberquilla Polín. Obligado es hacer mención a D. Ángel, que estuvo como secretario del Ayuntamiento de Torrelodones durante 36 años.
En este mismo año 1.925, debido a los éxitos militares en Marruecos, se nombra hijo adoptivo a D. Miguel Primo de Rivera; y también el 13 de Diciembre de 1.925 muere en Torrelodones, en su finca "El Pendolero" D. Antonio Maura Montaner, que estuvo casado con Constanza Gamazo Calvo, con quien tuvo 9 hijos, entre ellos Miguel, que fue Ministro de la Segunda República.
En esta época aparecen ls primeras señales de tráfico, se prohibe la mendicidad y la blasfemia; y la asociación "Victoria" seguía haciendo aportaciones económicas a favor del Ayuntamiento. Alguno de nuestros vecinos no debieron estar callados, pues el Rey, a petición de Primo de Rivera, les puso 10.500 pesetas de multa, las cuales serían invertidas en obras benéficas.
En los años 30 estaba en todo su apogeo la granja avícola "Los Peñascales", propiedad de D. Gabriel Enríquez de la Orden. Era la mejor de España y seguramente de Europa. D. Gabriel la instaló aquí pues quería aclimatar el ganado Karakul (astrakan) e industrializar la producción de miel, y esta zona era idónea para ello.
El presupuesto en 1.930 era de 36.253 pesetas.
El 15 de Mazo de 1.931 se convocan elecciones municipales, correspondiendo a este Ayuntamiento por tener entre 800 y 1.000 habitantes. Un mes más tarde, al proclamarse la República, cesa el Ayuntamiento en Pleno.